Hoy me apetece contarte mi experiencia con las alternativas al lavavajillas de toda la vida. Esta vez no me apetece optimizar el post, sería demasiado complicado y creo que se entendería peor.
Así que, ¿estás list@ para este history telling?
Los inicios
Empecemos por el principio.
Yo ya llevaba bastante tiempo, diría que incluso años, usando productos de limpieza más ecofriendly, como podrían ser el detergente o el limpia cristales. Y por esa razón decidí lanzarme a probar un sustituto más ecológico al lavavajillas convencional que estaba usando hasta entonces.
Primeramente probé los sustitutos para la máquina del lavavajillas.
Por aquel entonces no vendían las pastillas individuales que metemos en cada lavado, sino que era en formato líquido y se vendía a granel.
Probé dos productos líquidos diferentes.
El primero no iba nada bien y para que el segundo me diera un buen resultado, con los platos totalmente limpios a la primera, había que echar demasiada cantidad y finalmente no me compensaba, ya que el lavado salía unas 4 veces más caro.
Así que claudiqué y volví a las pastillas del Mercadona de marca blanca…
Segundo intento, esta vez con el Fairy
Aquí decidí probar con un producto de uso diario, el Fairy o el Mistol de toda la vida.
Lo compré una vez más a granel.
De textura y olor era exactamente que cualquiera de marca blanca que puedes comprar en cualquier supermercado y, sinceramente, su rendimiento era prácticamente el mismo.
Pero aquí viene el kit de la cuestión.
Nosotros en casa estábamos acostumbrados a usar Fairy, que es súper denso y cunde mucho más, aunque también es más caro.
Total, que no nos llegó a convencer porque al final, en comparación con el Fairy, había que gastar mucha más cantidad de producto y se agotaba mucho antes. Para que te hagas una idea, a mí una botella de Fairy pongamos que me dura unos 6 meses pero este producto se me acabó a los 2…
Nunca hay que rendirse
Después de todas estas malas experiencias se me quitaron las ganas de seguir probando, lo admito.
Pero cuando me desintoxiqué un poco de la experiencia decidí probar de nuevo, y esta vez con un lavavajillas eco en el formato de moda, en pastilla.
Y aquí fue donde, POR FIN, encontré el producto adecuado.
Platos limpios a la primera y sin ninguna complicación 🙂
¿Y tú? ¿Has tenido alguna experiencia similar a la mía?
En breve me gustaría hablarte de otros productos que he probado, espero darle caña al blog próximamente.



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